Projecto

NOI Coworking

NOI Coworking - 2018

Medellín, Colombia

Área: 2.200 m2

Este es un proyecto de interiorismo hecho con arquitectura, que recicla estructuras en desuso para revitalizar una bodega de 1.600 metros cuadrados en el sector de Industriales en la ciudad de Medellín. La actual renovación del sector de Ciudad del Río incide sobre el inmueble existente a nivel normativo y comercial al incluirlo en una unidad de actuación comprendida por varios lotes, limitando su desarrollo inmobiliario e industrial durante los próximos años. Por esta razón, el cliente decide implementar en el predio un uso temporal y alternativo, con el fin de tener un aprovechamiento económico hasta que el mercado admita el desarrollo definitivo del lote.

Se plantea así un espacio para coworking abierto al público, dotado de áreas de trabajo compartido y zonas comunes. Para viabilizar legalmente el proyecto, este se diseñó como una intervención al interior de la bodega, mediante la disposición de contenedores sueltos en el espacio que hacen las veces de mobiliario habitable. Un total de dieciocho contenedores, ensamblados en seis módulos que agrupan tres piezas cada uno, conforman los ambientes destinados al trabajo. Entre estos aparece una serie de espacios para el encuentro de sus habitantes como cafetines, terrazas, salas de reuniones y un auditorio concebido como una gradería abierta. Patios y jardines a manera de sotobosque acompañan y amenizan las circulaciones y las áreas comunes del proyecto.

La cubierta de la nave industrial se reemplazó debido a su mal estado. El nuevo techo se construyó con una estructura metálica ligera, la cual permitió incorporar tramos acristalados para el acceso de luz natural al interior e implementar un sistema motorizado de apertura sobre los patios y jardines. Esto logra una atmósfera tropical contenida, que se vincula con el ambiente exterior de manera directa y que se sitúa en un punto intermedio entre las tipologías de la fábrica y el invernadero. En la superficie de la cubierta se prevé la instalación futura de paneles solares. Por otro lado, la fachada existente hacia la calle se sustituyó por un calado en ladrillo que permite la ventilación del proyecto y aporta una imagen homogénea y compacta a su expresión urbana.

Una primera arquitectura –la bodega existente-, contiene una segunda –hecha de contenedores-. La suma de estas dos resulta en una espacialidad diversa, con estancias claramente definidas pero integradas de forma continua y fluida bajo un mismo techo. Una colección de niveles y recorridos que se convierten en espacios intermedios, vinculados unos con otros.

El proyecto gestiona sus recursos de manera inteligente y sostenible. La utilización de contenedores tras cumplir su vida útil y la transformación de un espacio industrial abandonado en un lugar para el trabajo, conducen a una intervención arquitectónica en la que el reciclaje y la renovación permiten volver a utilizar y habitar estos objetos y edificios subutilizados. Gran parte del proyecto se construyó con técnicas metalmecánicas de ensamblaje y materiales secos, lo cual genera una obra limpia en la que se reduce considerablemente la producción de residuos sólidos. Por otra parte, se decidió no tener celdas de parqueo con el fin de minimizar el impacto ambiental del proyecto asociado a la movilidad. Estas se reemplazaron por parqueaderos de bicicletas y únicamente se definió un espacio de estacionamiento para personas con movilidad reducida. Esto, en un proyecto con trescientos sesenta puestos de trabajo, representa una apuesta por la construcción de una arquitectura que promueva formas limpias de movilidad en nuestras ciudades, tan dependientes del automóvil.

Este proyecto que encuentra una oportunidad de desarrollo y de negocio en una situación de incertidumbre inmobiliaria. Se concibe como una obra temporal diseñada a manera de jardín, en el que cajas metálicas, escaleras y plataformas aéreas se mezclan con la vegetación y el color. Propone un paisaje interior lleno de luz para adaptarse a las nuevas formas de trabajo y economía compartida que dominan el panorama global y, al mismo tiempo, promueve una movilidad urbana sostenible. Su diseño asume la tarea de resolver un ámbito interior con arquitectura y no con decoración; y al hacerlo configura un escenario para la vida en comunidad en torno al trabajo.

Interiorismo y Branding: Masif Asuntos de Diseño

Fotografía: Luis Bernardo Cano

Texto: Rodrigo Toledo